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¿Perinox fue el primer peruano en ganar un internacional fuera de casa?

11 Enero 2020 -  by Néstor Obregón Rossi

Durante mucho tiempo se ha dicho que Perinox, el extraordinario campeón de la milla, fue el primer caballo nacido en Perú en ganar un clásico internacional en el exterior. Su victoria en el GPI OSAF, del Hipódromo Chile en marzo de 1962, lo habría colocado a esa condición e incluso la revista oficial Estudie su Polla publicó esta semana que efectivamente así fue.

¿Pero realmente Perinox fue el primer purasangre peruano en darle un lauro a nuestro elevage fuera del país? Definitivamente, no. Meses antes, otro caballo nacional ya había dado inicio a la lista de victorias hípicas ‘por delivery’ que obtendríamos a lo largo de la historia.

Se trató de Tormento, un hijo de Shere Alí y Tormenta, que se impuso en el Clásico Internacional Presidente de la República, corrido en el Hipódromo Presidente Remón, de Panamá. Sucedió en julio de 1961, poco después de su venta desde Perú. ¿Cuál fue la historia de Tormento y por qué no se le consideró el primer ganador internacional nacido en nuestro país? Aquí la historia.

LA CAMPAÑA DE TORMENTO

Nacido en el Haras Lurigancho, Tormento salió a venta en los remates públicos de productos de 2 años, en 1958. Alazán tostado de buena alzada, lo compró el Stud Tres Fierros en la suma de 91 mil soles de aquella época.

Todo lo bueno que se decía de él lo confirmó con un debut auspicioso, de punta a punta, marcando 1min10s3/5 para 1.200 metros en el Hipódromo de San Felipe, en 1959. Cayó batido dos veces más y luego sumó su segunda victoria, ya en 1.700 metros, metiendo 6 cuerpos y estampando 1min43s0.

Con eso se fue a la ‘Polla’, en pareja con Exclusivo, y salió en misión de sacrificio para abrirle el camino a su compañero de stud. Pero surgió un veloz potrillo llamado Licurgo, que ni siquiera lo dejó puntear, y lo desapareció totalmente, ganando esa primera corona. Sin embargo, Tormento se reivindicó a su siguiente actuación, en el Clásico Club Hípico de Santiago y ganó en 1min48s1 para 1.800 metros.

Fue luego al Ortiz de Zevallos y allí volvió a correr a favor de Exclusivo. Pero Licurgo volvió a presentarle batalla, sacando a Tormento del camino cuando faltaba la mitad del trayecto. Esta vez, sin embargo, el héroe de la primera corona no resistió y terminó en el tercer puesto.

Sin embargo, para el Derby Nacional, Tormento corrió en beneficio de sí mismo y la historia fue totalmente distinta. Punteando desde el arranque y piloteado por Jacobo Chahín, se hizo un rival difícil de vencer y la extraordinaria Pamplona tuvo que desplegar todo su talento y capacidad corredora para ganarlo por una cabeza en 2.500 metros, alzándose en ese momento con la Triple Corona (semanas después completaría la Cuádruple Corona ganando el Gran Premio Nacional).

Esa temporada de 1959, Tormento la cerró con un placé en el Clásico Mariano Ignacio Prado, donde Blue Derby le abrió el camino a su compañera Pamplona, peleó con el pupilo del Stud Tres Fierros desde el arranque, y la yegua terminó pasando de largo superándolo por 7 cuerpos.

Para 1960, Tormento ganaría dos carreras más, incluyendo el Clásico Alfredo Benavides, su última actuación en el Hipódromo de San Felipe antes de ser vendido al exterior.

VENEZUELA Y LUEGO PANAMÁ

Tras esa buena campaña, Tormento fue adquirido por el Stud Sin Ruido y fue llevado primero a Caracas para participar en el GPI Organización Sudamericana de Fomento del Pura Sangre de 1960. En una muy buena actuación, el caballo llegó en el cuarto puesto, a solo 3/4 cuerpos, pero peleando desde el arranque, superado por tres argentinos: Fair, Toscanini y Nene.

Tras ello, fue llevado a Panamá y su campaña allí fue superlativa. En noviembre de 1960 se impuso en el Clásico Independencia, disputado en el Hipódromo Presidente Remón. Le ganó por un cuerpo a Fueguero. Ocho meses más tarde, en julio de 1961, repitió el éxito internacional, pero esta vez ganándoles a destacados corredores argentinos, uruguayos y chilenos, en el tradicional Clásico Presidente de la República, la más importante carrera hípica del calendario de ese país. Fue presentado por Ernesto Navarro Diez.

Fue, sin duda, el primer triunfo resonante fuera de casa obtenido por un caballo nacido en praderas peruanas y que, incluso, había sido protagonista de una generación de oro, encabezada por Pamplona.

Tanto así, que la publicación Turf y Elevage, editada por la OSAF, destacó la noticia en su anuario de 1961, y curiosamente la revista hípica Estudie su Polla, en Perú, le dedicó su portada en esa oportunidad señalando que era el primer caballo nacional en ganar fuera del país, algo que ahora –60 años después– parece no recordar.

Tormento, ya mermado, actuó nuevamente en el Gran Premio Internacional OSAF de 1962, disputado en Caracas, y no pasó del sexto puesto, llegando alejado ante el ganador Virginio. Poco tiempo después fue retirado del entrenamiento.

¿POR QUÉ APARECE PERINOX?

Lo que se dio a conocer tras la victoria de Perinox, en Chile de 1962, fue que se trataba del primer caballo nacido en Perú, y con sedas peruanas, que se imponía en una prueba internacional. Una competencia a la que, dicho sea de paso, había sido convocada la hípica peruana. Diferente al caso de Tormento, que era un caballo que ya cumplía campaña en Panamá y que defendía sedas venezolanas.

Es decir, en el mejor de los casos, podríamos hablar del primer triunfo ‘de visita’ con un caballo peruano (nacido y criado en un haras local), pero no del primer purasangre nacional que se imponía en una carrera internacional.

Ese detalle habría empujado al error (o a una interpretación equivocada), que luego fue repetido por la gente con el paso del tiempo. Hoy, gracias al rescate de archivos, a la internet y a un mayor acceso a la información es que se ha podido comprobar que poco antes de que Perinox se instaurara como el gran campeón internacional que fue, existió un potro –capaz de pelearle a la propia Pamplona– que puso en alto el nombre de la hípica peruana en el exterior y al que sería sumamente justo programarse un clásico en su homenaje, como forma de reivindicar sus hazañas.

Definitivamente, la historia de la hípica peruana va a tener que reescribirse en su momento, actualizando información y dándole la real importancia a las personalidades y protagonistas de su fiesta. Es una tarea pendiente, pero que tal vez se convierta en el punto de inicio para un verdadero cambio de nuestra industria hacia algo superior.

 

 

Foto 1: Tormento en Panamá / Foto: Turf & Elevage Sudamericanos

Foto 2: Tomento en una tarde triunfal en San Felipe / Foto: Archivo Robalca

Foto 3: Tormento ganando el Clásico Independencia / Foto: Turf & Elevage Sudamericanos

 

 

 

Modificado por última vez en Domingo, 12 Enero 2020 12:56