Lun11192018

Última actualizaciónJue, 20 Feb 2014 2am

Back Usted está aquí: Home Especiales Derby 2018: Será la quinta vez que Prado busque la ‘Cinta Azul’

Derby 2018: Será la quinta vez que Prado busque la ‘Cinta Azul’ Destacado

01 Noviembre 2018 -  by Néstor Obregón Rossi

Edgar Prado no necesita mayor presentación. Es, sin duda, el jinete peruano más galardonado a nivel internacional. Pero en su largo y vasto palmarés hay un espacio reservado para la principal carrera hípica peruana, aquella que le ha sido esquiva a lo largo de sus 35 años de trayectoria deportiva.

En el álbum de figuritas de las principales carreras ganadas por Edgar Prado, el cromo del Derby Nacional todavía no se consigue. Lo ha estado buscando desde hace tiempo, pero tal vez este domingo 11, sobre la silla del potrillo Don Dinero (Yazamaan), sea la oportunidad más significativa que se le está presentando al destacado látigo nacional.

Edgar sabe que con el paso del tiempo las posibilidades de hacerse con la Cinta Azul de Monterrico se harán cada vez más escasas y por ello intentará ganar la carrera que más ha anhelado en su vida.

Han sido cuatro las veces previas que ‘el maestro’ ha estado en la más importante carrera hípica nacional. Lo más cerca que estuvo de ganarla fue en el 2006, cuando quedó segundo sobre la montura del potrillo Pacasmayo (Duarf), que perdió por un cuerpo ante el campeón de ese año, Muller (ARG, El Compinche).

En víspera de su quinta actuación en la Cinta Azul, repasemos las cuatro ediciones anteriores que el Gran Derby Nacional tuvo como uno de sus protagonistas a la laureada fusta peruana.

LA PRIMERA VEZ

Fue el 1 de julio de 1984, sobre la silla de Artigal (Aldo), el segundo favorito. Se enfrentaba a un Galeno (Santorín) que estaba en todo su esplendor y que lo había dejado último en los dos kilómetros del Clásico Ricardo Ortiz de Zevallos (G1).

Aquella tarde, Prado tuvo que salir de cajón número 15 entre 18 competidores. Lo ubicó a medio grupo, por mitad de pista para evitarse problemas de tráfico. Lo hizo avanzar desde los 700 metros y en la recta final apareció en un peligroso quinto lugar, buscando en diagonal la zona de los palos para empezar su atropellada.

Cuando parecía que el pupilo del San Pablo podría entrar a definir, vino la carga de Kid Cachiporra (Head Operator) y luego la de Galeno que, arrolladoramente, pasó de largo. Artigal quedaría tercero. Sería la única vez que Édgar Prado se subiría a los controles del posterior crack de las pistas.

LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

El 7 de julio de 1985, Édgar Prado recibió el encargo de correr a Tumán (First Tudor), que había sido segundo en las dos primeras coronas de la generación. Iba como el tercer cotizado de la carrera, tras Syros (Mr. Duds) –el doble coronado– y el juvenil Sargatanás (Límite).

Pero a la hora de la verdad, todos ellos se estrellaron ante una yegua corredora llamada Ophyuska (Gran Secreto), que aquella tarde alcanzó la delantera poco antes de pasar por la meta en la primera vuelta y, tras buena gestión del ‘Chepenano’ Gonzales, se vino hasta la meta.

Prado intentó presionar con Tumán desde los 1.000 metros finales, pero era evidente que no podía acercarse. Y aguantó lo más que pudo hasta que a 50 del espejo sucumbió ante el poderío de Negrito (Flower Power), que lo superó al final, dejándolo en el tercer puesto. También fue la única vez que Prado conduciría al hijo de First Tudor.

LA MEJOR ACTUACIÓN

Pasaron 21 años para que Édgar Prado figurara nuevamente en el Derby Nacional (G1) y el 17 de diciembre de 2006, la posibilidad de ganar la principal carrera peruana estuvo realmente muy cerca. Pacasmayo (Duarf) era un potrillo no ganador que fue inscrito en esta competencia por el entusiasmo de la gente del Stud Fair Light.

La gestión de Édgar en la silla del potrillo fue brillante. Lo llevó de menos a más en medio de una carrera donde Deepak (USA, Pikepass) y Allianz Arena (Prospector’s Cap) la movieron con rapidez y permitieron la aparición del potrillo Muller (ARG, El Compinche), la mega estrella de esa generación.

En la recta, éste respondió a su calidad de favorito, pero fue Pacasmayo el que lo puso en aprietos en algunos tramos, sin dejarlo lucirse. El pupilo del Stud Fair Light corrió tan bien, que fue capaz de rematarle a un cuerpo. Edgar Prado nunca más volvió a la silla del castaño egresado del Haras San Pablo.

LA MÁS RECIENTE

Dos años después de aquella presentación, el 16 de noviembre del 2008, Édgar Prado actuaría nuevamente en el Derby Nacional (G1). Fue la última vez –hasta el momento– que figuraba en la lista de competidores de la gran carrera.

El Stud Los Eucaliptos los contrató para estar presente en la silla de Deboleto (ARG, Flirteador), un importado no ganador que había dado la sorpresa llegando placé en el Ricardo Ortiz de Zevallos (G1) y que iba en busca de alcanzar la gloria en la Cinta Azul.

Pero no dio el salto. Prado colocó al potrillo en carrera hasta la curva final, pero luego ya no fue el mismo. Se rindió mucho y tuvo que ver de lejos la definición entre Lady Shatzi (Privately Held) y Pechito (ARG, Intérprete). Edgar Prado tampoco volvió a estar presente en alguna otra actuación del potrillo.

 

Foto: Archivo Perú Hípico

Modificado por última vez en Jueves, 01 Noviembre 2018 15:21